Consejos a la hora de comprar un flash

Características del flash para tu cámara de fotos réflex

El número de guía: O la potencia del flash. Cuanto mayor sea este número, más potente será el flash. Si quieres calcular los metros a los que es capaz de alcanzar, debes dividir el número de guía (GN) por la apertura que estés utilizando. Por ejemplo un flash con una potencia de 40GN trabajando a una apertura de f/8, te permitirá un alcance aproximado de 5 metros; 40/8=5.

Éste número no es más que un indicador acerca de la potencia que tiene un determinado modelo de flash. Este aspecto es realmente importante a tener en cuenta a la hora de que compares entre dos flashes ya que, a mayor numero guía, mayor será la potencia del flash y por lo tanto, mayor luz será capaz de añadir en la escena.

Automático (TTL) o manual: Sería interesante que te miraras uno con las dos opciones. Quizá el modo automático esté más que bien para empezar, pero puede que en un tiempo empieces a echar de menos poder intervenir un poco más en las decisiones para dar rienda suelta a tu creatividad.

Al igual que las cámaras fotográficas, los flashes también tienen modos que pueden facilitarte o no las cosas a la hora de tomar tus fotografías. Lo ideal siempre es que trabajes de modo manual ya que tú eres el fotógrafo y no solo el sujeto que oprime el disparador de la cámara.

Modo TTL: el exposímetro de la cámara realiza la medición y le comunica al flash la potencia de luz necesaria para que la fotografía resultante este “correctamente expuesta”. Este modo es muy popular debido a la comodidad que ofrece y a los buenos resultados que logra en situaciones comunes en donde solo quieres más luz. Pero si buscas un tipo de iluminación en particular, deberás de utilizar el modo manual.

Modo Manual: éste modo, a pesar de ser más complicado, es el ideal para que utilices de modo de no solo añadir más luz a tus escena, sino también, entender cómo hacerlo y de qué modo. Al utilizar el modo manual, deberás de escoger tú mismo los valores necesarios para lograr una correcta medición y exposición de tus fotografías. No dejes de hacerlo ya que el proceso es muy enriquecedor.

Tipo de conexión: En principio con un flash de zapata (encima de la cámara) te será más que suficiente, aunque muchos de ellos tienen la posibilidad de conectarse también por cable.

puedes conectar tu flash eterno a la cámara de varias maneras, no solo directamente sobre esta. Básicamente existen 3 modos para que puedas hacerlo:

La clave en este punto es evaluar la compatibilidad entre tu cámara y el flash de modo de que puedas utilizarlo efectivamente, ya sea colocado directamente sobre la cámara o mediante un cable o a través del control Wireless de la cámara (algunas cámaras modernas lo incorporan), mediante un par de radios Wireless o bien, activándolos al disparar el flash incorporado en tu cámara. Pero ten en cuenta que:

Si los conectas mediante disparadores remotos no podrás dispararlos utilizando los modos automáticos y deberás de configurarlos manualmente.

Si lo disparas mediante el flash de tu cámara, es decir en modo esclavo, deberás asegurarte que el flash permita dicha posibilidad. También perderás todo control automático de éste modo.

Si lo disparas a través del control Wireless incorporado en tu cámara, si es que la misma trae dicha función, podrás utilizar los modos TTL o iTTL (automáticos) dependiendo del fabricante de tu cámara ya que no todos lo permiten.

Flash de la marca NIKON

Flash de la marca NIKON

Velocidad máxima de sincronización: otra de las velocidades a las cuales deberás de prestarle atención a la hora de hacerte con un flash es a la velocidad de sincronización del éste con la cámara. Dicha velocidad dependerá de la cámara en que lo montes o con la que estés trabajando. Para que te des una idea, una Nikon D3100 permite sincronizar con el flash a una velocidad de obturación máxima de 1/200, nada mal para una cámara de “aficionado”. Si estás pensando dar el salto para convertirte en un profesional, puede dicha velocidad no te sea suficiente y te convenga hacerte de un flash que permita sincronizar a alta velocidad o HSS según sus siglas en ingles.

Velocidad de reciclaje: O tiempo que necesita el flash para recargarse y volver a disparar. Este parámetro te permitirá conocer cuál es el tiempo que tarda el flash en recargar su potencia de modo de estar en condiciones de volver a emitir un destello. En función del tipo de fotografía tengas pensado hacer, este valor puede tomar mayor relevancia o no. De todas formas, procura no adquirir un flash cuyo tiempo de reciclado sea muy lento. Dependiendo de la calidad de las pilas y de la potencia del destello este tiempo puede ser de varios segundos por lo que si necesitas disparar fotos velozmente, deberías de adquirir un flash con un tiempo de reciclado menor.

Ángulo de giro: Si ya has hecho tus pinitos en iluminación o por lo menos te has interesado en ello, probablemente habrás leído más de una vez sobre los beneficios de rebotar la luz que emana del flash para que ésta sea más difusa y agradable. Esto no lo puedes conseguir con tu flash integrado y es una de las características positivas más interesantes de los flashes externos. Algunos sólo se mueven verticalmente y otros también a los lados. Una de las funciones más interesantes que permiten los flashes externos es: rebotar la luz. Para poder hacerlo de un modo más sencillo, es ideal que el flash que estés pensando adquirir cuente con un cabezal rotatorio. De este modo, podrás dirigirlo o rebotarlo más fácilmente mientras esté colocado por sobre la cámara. Dicho cabezal debería girar hacia arriba y abajo y hacia los costados de modo de maximizar las posibilidades a la hora de modelar su luz.

Zoom: Es la capacidad de adaptarse al alcance de las diferentes ópticas que puedas utilizar. Si el rango de zoom del flash está dentro del de tu óptica tendrás tomas correctas. Lo habitual es que estos se centren en un rango que comprende las focales 24-105mm para cámaras full frame (lo que sería aproximadamente 16-70mm efectivos para cámaras con factor de multiplicación de 1,5x)

Los flashes que traen un cabezal zoom te permitirán adaptar el ángulo del destello y dirigirlo de modo de iluminar correctamente la escena en función de la distancia focal con la cual estés trabajando. Si trabajas con distancias focales cortas, un gran angular por ejemplo, el ángulo del destello debe ser más amplio, pero si trabajas con un teleobjetivo dicho destello debería ser más dirigido, es decir, con un ángulo más cerrado. El numero guía del que te hable anteriormente, variará en función de la distancia focal al encontrarse más cercanos o más alejados los sujetos u objetos de la cámara.

¿Qué es y por qué es tan útil un flashes externos?

El flash es un accesorio o dispositivo que te permitirá añadir luz artificial dentro de una escena en donde ésta escasee, pero de un modo controlado. Es decir que, gracias al flash, podrás modelar la luz dentro de la escena a tu gusto.

Pero esto no es todo, existen una infinidad de usos y trucos que podrás utilizar para darle un salto de calidad a todas tus fotografías. Aquí te dejo algunas las principales razones por las cuales deberías de hacerte con un flash externo para tu cámara:

El flash es una fuente de luz muy maleable gracias a la gran cantidad de accesorios que existen en el mercado o que puedes fabricar tú mismo para poder moldearla a tu gusto, ya sea modificando su dirección, su intensidad, su color, etc.

Son extremadamente versátiles, no solo gracias a los accesorios sino también a las distintas configuraciones con los que puedes programarlos (modo manual) y a la posibilidad de dispararlos remotamente desde diferentes direcciones.

Además, el flash externo te permitirá rebotarlo contra diferentes superficies (paredes, sombrillas, etc.) de modo de que las sombras que se generan por su destello en toda la escena sean más o menos duras.

Puedes utilizarlo no solo para añadir más luz, sino también, como flash de relleno para compensar los contrastes entre luces y sombras que suceden, por ejemplo, al fotografiar a plena luz del sol.

La potencia del destello de un flash externo y su alcance es mucho mayor que la del flash integrado en tu cámara. Además, al llevar pilas propias, no gastaran tanto las baterías de tu cámara permitiéndote realizar más disparos.

Pero no solo son más potentes, sino que también son más rápidos que los flashes integrados en las cámaras gracias a la posibilidad de sincronizarlos a velocidades altas (no todos los flashes externos lo permiten).

Espero que te sea de utilidad y si quieres saber mas sobre como funciona un flash www.ecoclics.cat

Esta entrada fue publicada en Equipo y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *